La Navidad llegó con la inesperada muerte de nuestro entrañable compañero de canto, Joan. Con nosotros irá siempre tu simpatia, tu sinceridad y tu inolvidable sonrisa. Nuestro corazón está contigo Joan. Ya acabadas las fiestas el primer dia de clase te recordamos con la emoción reflejadas en nuestros rostros. Si nuestros cantos llegan a Dios también te llegaran a tí.
Terminamos las fiestas en el Cotolengo. No se si sabre expresar con palabras todo lo que compartimos : sentimientos que se desbordan alegrías y tristezas compartidas, la entrega desinteresada de las hermanas que con tanto cariño trataban a los enfermos etc. etc.
Creo que si conseguimos con nuestros cantos, dar a los enfermos unos momentos de alegría y que se olvidaran por unos momentos de su enfermedad este fué nuestro objetivo y estar a su lado compartiendo aquellos momentos fué lo mejor de lo allí vivido.
Felicidad y tristeza al mismo tiempo, como tantas veces se mezclan en la vida, olvidarnos por unos momentos de nosotros mismos y estar unos momentos con los enfermos que allí viven con su enfermedad y en el olvido de este mundo injusto .
Gracias Oscar por darnos la oportunidad de compartir estos momentos.